Que placer da ver cine, cuando es buen cine, y Prisioneros lo es. Capitaneada en su primera experiencia hollywoodiense por Denis Villeneuve, director de reconocido prestigio en el circuito del festival (Incendies, 2010), la trama es una espiral autodestructiva y a contrarreloj por encontrar a dos pequeñas secuestradas. Una historia que recuerda en forma a Zodiac (2007, David Fincher) y en contexto a Mystic River (2003, Clint Eastwood), padeciendo en consecuencia un ligero matiz a déjà vu del que consigue emerger con autoridad, pues se trata de una cinta muy bien contada y mostrada.





