Después de tres años a la sombra, Marius Josipovic vuelve a respirar en semi libertad dejando atrás los barrotes y el trivial e infatigable parloteo de su compañero de celda. Su pasado, sin embargo, del que también pensaba haberse escurrido le vuelve a poner en fuga y, caprichos de la vida, transforma aquellas machaconas charlas del peculiar Pete en su único salvavidas. Marius asume la identidad de Pete, adquiere su personalidad y busca refugio en lo único que conoce de este, la familia de la que siempre hablaba y llevaba más de 20 años sin ver.






