Locke ahonda en la introspección de un personaje quien aún con la posibilidad de seguir siendo un ángel decide asumir la acción que lo convierte en demonio, la determinación de seguir adelante con la decisión tomada a pesar de con ello dejar mucho atrás, es responsabilizarse de una grieta que nunca debió existir y que ahora amenaza con derribar la edificación de toda una vida. ¿Debería dar marcha atrás?.









