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miércoles, 21 de mayo de 2014

'Godzilla', animal


Corría el año 1993 cuando Steven Spielberg dejaba atónitos a los espectadores con su ‘Parque jurásico’, impregnando las salas de esa sensación cercana a la magia de estar viendo algo real que no puede serlo, y que produce un especial hormigueo en el estómago tan entretenido. Gareth Edwards emula aquello e incluso parece rendirle homenaje en algunas escenas - ese vaho o cierto plano con un aplastamiento -, acertando con holgura en cuanto a las formas visuales - entretiene y asombra - pero fracasando en cuanto al género humano se refiere, conformando así un Blockbuster bestial y recomendable pero que no consigue desligarse de los defectos propios del subgénero.

Un drama que protagoniza un errático Aaron Johnson y que funciona cuando su personaje comparte encuadre con una desaprovechada Elizabeth Olsen, preliminar Sally Hawkins o un obseso Bryan Cranston, siendo estos dos últimos lo más interesante en cuanto a lo capitaneado por seres humanos. Es digno de alabar la intención de un guión argumentado por David S. Goyer y escrito por Max Borenstein, Dave Callaham y Frank Darabont al pretender insuflar ritmo y progresión a la historia por medio de un sin freno de acontecimientos. Sin embargo, esta fórmula se agota en su primer tercio quedándose sin ideas para cuando Aaron Johnson debe ser el epicentro de la trama, primando entonces el militarismo más incoherente, la casualidad, los tópicos, el relleno - esa adopción tan gratuita-, las reacciones contra natura - ese careo “face to face” - y los giros argumentales más cuestionables.


Como se ha tratado de decir lo supletorio - nadie va a ver un drama cuando se acerca a este filme - presenta debilidades sobradamente subsanadas por el motivo - Godzilla - que es primoroso. Siempre que aparece animal en pantalla el resultado es impactante, tanto por su brutalidad, como por la puesta en escena o la capacidad de transmitir estupor. Es realmente fascinante. La presentación de personajes así como el “set piece” final son difícilmente olvidables, sobresalientes. El director siempre inteligente mide perfectamente lo que vemos, cuando lo vemos y como lo vemos jugando con los tiempos, la perspectiva y el punto de vista.

Gareth Edwards esta a la altura del mito y las expectativas, siendo - para el que esto subscribe - la escena centrada en un perro su confirmación por ser un claro ejemplo de saber hacer y conducir al público. Una historia con mensaje ecológico - la naturaleza manda - y antinuclear - conlleva destrucción por su condición -, que se ve engrandecida no solo por su director, si no por un diseño de producción que busca en su máxima el realismo, y una iluminación en tono cobrizo que luce en la oscuridad. Destacar la fabulosa atmósfera creada para la ciudad japonesa que invita a pensar en ‘The Last of Us’ - el mejor videojuego de la generación ps3 -.



Godzilla recuerda también al inicio de ‘Monstruoso’ (Matt Reeves, 2008) pero mucho más y mucho mejor, ofreciendo un espectáculo grandioso que a pesar de sus errores, de una excesiva beatificación del “lagarto” y de un metraje que bien hubiera agradecido algún tijeretazo, merece la pena disfrutarlo en pantalla grande, donde realmente va a provocar aullidos de emoción.


Valoraciones:



Personal: 8

Filmaffinity: 5,9
Metacritic: 7,5
Rottentomatoes: 6,6
IMDb: 7,4

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