Secuela de la divertida por efectiva Insidious (2010, James Wan), este mismo fin de semana se puede ver ya en España su segunda parte, de la cual se espera un buen entretenimiento y que por el momento, a tenor de las críticas recibidas, lo ofrece. Un estreno que supone la confirmación de una franquicia gracias a su éxito en taquilla, costó 5 millones de dólares y ya lleva más de 80 en Estados Unidos. Así pues, en 2015 veremos la tercera parte de la saga, muy probablemente mermada en calidad debido al factor “máquina de montaje” y al quedar desligado de ella su principal valedor y director, James Wan.





